Si sondeamos en las gradas del Nuevo José Zorrilla preguntando por un jugador comprometido, sacrificado y sobre todo implicado en el club y el equipo, siempre nos nombrarán a Borja.
Y es que sin ningún atisbo de duda, es uno de los jugadores más queridos en el vestuario y por la afición. Y es normal, puesto que se lo ha ganado él solito. No se le puede reprochar nada dentro y fuera del campo. Siempre que ha saltado al campo, se ha dejado la piel, y no hay mejores juez que la grada para dictar sentencia.
Borja, en su último partido cómo jugador del Real Valladolid, fue expulsado. Pese a ello, la grada se puso en pie y le brindó una atronadora ovación.
El jugador no quiso marcharse, sin antes despedirse de un club que le ha visto consagrarse cómo futbolista. Aún recuerda el año del ascenso: “Aquel fue mi mejor momento en el Pucela, junto con el día de las celebraciones del ascenso un día después de subir en Tenerife. Recuerdo que llegué aquí con muchos nervios tras un mal año en el Mallorca y en el Real Valladolid y en la ciudad es donde más feliz he sido, aquí he pasado los mejores años de mi vida”.
Borja se marcha al Getafe por motivos personales, ya que desea estar más cerca de su hija. Tomó la decisión en enero, como ya anunció en su momento. Borja se marcha con la espina clavada del descenso: “Me gustaría haberme despedido de otra manera, pero ha tenido que ser así. El otro día una amiga me dijo una frase que resume mi sentir hacia este Club y esta ciudad. Pucela me late y siempre me latirá”.
Pese a conocer su nuevo destino desde Enero, Borja ha seguido siendo de los más destacados en todos los partidos. Por último, quiso agradecer el trato recibido a los aficionados, el presidente, los empleados y los medios de comunicación, quiso lanzar un mensaje a todos los blanquivileta. “Creo que ya lo dijo ayer Clemente. El equipo lo hace la ciudad y ojalá que todo el mundo siga al pie del cañón. El club necesita a la afición y a la ciudad”.
Desde aquí queremos desear lo mejor a Borja, ese gran jugador y persona, que tanto echaremos de menos.

